Lo que impera


Hay algo que impera en estos momentos y que muchas generaciones ya vivieron en otros momentos: Guerras y conflictos, historias de película o que solo nos cuentan nuestras personas mayores.

Durante mis horas de confinamiento recordé la teoría de la pirámide de Maslow y cómo el coronavirus nos está encaminando a los primeros pasos de nuestra esencia humana.

Según Maslow, el primer escalón para cubrir nuestras necesidades sería la fisiología: Comer, dormir y respirar, entre otros aspectos que garantizan nuestra supervivencia. Desde este primer punto podemos hacer referencia a todas esas imágenes de supermercados vacíos de alimentos y repletos de personas, esas farmacias con colas infinitas y ese miedo social generado ante la mínima sospecha de falta de suministros.

El segundo escalón de la pirámide sería la seguridad. En este caso traducida en la salud e integridad de nosotros y nuestra familia. De ahí que muchas personas nos hayamos quedado en casa antes del estado de alerta o los miedos y preocupaciones que hemos adquirido socialmente y ya están en nuestras casas, en mayor o menor medida, ante la posibilidad de enfermar o perder a nuestros seres queridos.

El siguiente escalón de la pirámide sería la afiliación y también se ha podido ver afectada debido a la ausencia de citas o eventos sociales con amigos, compañeros, pareja o familia. Nuestros actos sociales se han reinventado con el incremento de videollamadas, llamadas, mensajes, correos y, lo que más quisiera recalcar, esos balcones, terrazas, patios o ventanas como medio para comunicarnos con otros, sean conocidos o no, pero cara a cara.

Es realmente sorprendente y admirable el hecho que estemos pasando por momentos de incertidumbre en grandes dosis sobre nuestras principales necesidades humanas y, aun así, pensemos y actuemos en consonancia, saliendo a los balcones a aplaudir, a cantar, a gritar, a animar y a sentir el apoyo o contacto de los demás (#Noloharíasol@). Esto es fundamental para sentirnos bien en momentos de crisis y no solo en estos.

Nunca los vecindarios tuvieron tanta fuerza al unísono a las ocho de la tarde, llenando con mensajes de esperanza las calles vacías y demostrando optimismo con unas sonrisas. En estos tiempos en los que ya no conocemos a nuestros vecinos y ni siquiera les pedimos sal, se los aplaude y se les dice “¡Lo estás haciendo bien!” “¡Bravo!”. Por y para todos vosotros van mis aplausos y el canto a la vida.

Asesoramiento

Accede a nuestros variados servicio que ponemos a tu disposición

Asesoramiento

Contacto

tamarasanjose.psicologia@gmail.com
(34) 609.189.314

Avenida Europa, 101C. Sevilla

Cursos

Si estás interesado en aprender sobre psicología, te ofrecemos cursos adaptados a ti.

Cursos

Publicado por Tamara San José

¡Bienvenid@ a mi web! Espero que disfrutes de su contenido y sobre todo te motive para conocerte, aprender y, porque no, mejorar.

Deja un comentario