Maneras de mal pensar


Todos nosotros vivimos situaciones cotidianas en las cuales nos dejamos llevar por pensamientos o mecanismos un tanto engañosos que nuestra mente desarrolla y que no nos son realmente útiles y saludables si perduran en el tiempo. Veamos algunos de ellos y cómo sustituirlos para que sean eficaces a largo plazo.

Imaginarse lo peor

Nuestra mente tiende a crear suposiciones negativas cuando tenemos dudas o falta de información sobre algo. Por ejemplo, vemos a nuestra pareja serio y distraído, suponemos que algo le pasa y, al desconocer cómo se siente o que le está pasando, empezamos a inferir que tiene un problema con nosotros, que esta triste y distante con nosotros por algún motivo, que quizás ya no sienta lo mismo…

Desarrollamos un mecanismo de defensa o supervivencia el cual nos prepara para posibles sucesos dolorosos ante los que activamos otros pensamientos como pueden ser la rumiación o preocupación. Si somos capaces de identificar este tipo de situaciones, lo recomendable es preguntar y no suponer, hablar con esa persona para que nos pueda aportar la información que desconocemos y así, no dar rienda suelta a las oscuras y perturbadoras versiones de nuestra imaginación.

Compararse con los demás

Una vez más nuestra mente nos pone en una situación tensa cuando nos comparamos con otras personas. Nos solemos comparar con personas de las cuales envidiamos algo, pero también nos comparamos con las personas que creemos no tienen lo que nosotros tenemos, lo cual serviría de alivio o conformidad, pero nunca como avance personal.

Ambas comparaciones no nos llevan a una solución saludable dado que ponen el foco en otras personas y no en lo que uno mismo a de lograr, reconocerse, apreciar o trabajar. Admirar, que no envidiar, a otras personas es sano, constructivo y no nos quita responsabilidad para poder alcanzar aquello que uno quiere y trabajar en ello.

Los famosos prejuicios

Los prejuicios son bastantes populares y más habituales de lo que nos pensamos. No solo están asociados a ideas radicales si no que, en nuestro día a día, nos pueden llevar a tomar decisiones rápidas, fáciles y erróneas para con una persona o incluso para con nosotros mismos (“No lo he intentado, pero estoy seguro que yo no valgo para eso”). Toda toma de decisiones necesita de un tiempo y de una información previa por lo que, antes de tener una opinión sobre algo o alguien, piensa si tienes los suficientes argumentos objetivos para que así sea.

En definitiva, todos nosotros tenemos la capacidad de conocer e identificar qué mecanismos nos están jugando malas pasadas o nos hacen sentir incómodos e incapaces, para sustituirlos por otros los cuales producen un cambio positivo en nuestra manera de sentirnos, pensar y actuar. Solo necesitamos tener educación emocional y, con ello, pensamiento crítico en nuestra vida.

¿Hablamos?

Consultas

Accede a nuestros variados servicio que ponemos a tu disposición.

Contacto

tamarasanjose.psicologia@gmail.com
(34) 609.189.314

Avenida Europa, 101C. Sevilla

Cursos

Si estás interesado en aprender sobre psicología, te ofrecemos cursos adaptados a ti.

Cursos

Publicado por Tamara San José

¡Bienvenid@ a mi web! Espero que disfrutes de su contenido y sobre todo te motive para conocerte, aprender y, porque no, mejorar.

Deja un comentario