Preocupación excesiva


Mientras nos “pre”ocupamos y no nos ocupamos de aquello que nos crea malestar, estamos propiciando que aumenten nuestros pensamientos negativos. Esto es por no reaccionar a tiempo tomando una decisión la cual no nos exime del principio de la duda. Preocuparnos por algo es sano y sirve para hacer frente a ciertas dificultades, sin embargo, una preocupación excesiva nos lleva a darle vueltas una y otra vez a esos pensamientos persistentes, paralizándonos e incapacitándonos.

Tener dudas es compatible con tomar decisiones. En toda duda hay humildad y margen de posibilidad. Esto nos permite acertar o errar en la decisión que no en nuestras intenciones, pero también la capacidad de cambiar una decisión tomada si vemos que esta no es finalmente la correcta. Decidir sin grandes ambiciones o plazos, con honestidad y poco a poco siempre será mejor que quedarnos quietos y que pase el tiempo o dejar que otras personas decidan por nosotros, sin tomar el mando de nuestra vida, de nuestros intereses y sin posicionarnos en aspectos fundamentales como son nuestras relaciones, trabajo o metas vitales.

Por otro lado, los pensamientos negativos asociados a la preocupación también tienen como finalidad hacernos sentir inquietos e incomodos para cambiar aquello que nos hace sentir mal. Si están ahí es para algo, por lo que tendremos que dedicarles un tiempo, analizar que nos está pasando y que nos hace sentir así. No es productivo y menos sano almacenarlos e intentar omitirlos hasta enfermar.

¿Para qué nos sirve tomar decisiones? Para ser singulares, para tomar las riendas de nuestra vida, reforzando así nuestro autocontrol, responsabilidad y madurez. También nos sirve para crear un movimiento en el cual definimos que nos gusta, que queremos y quienes queremos ser. Por el contrario, si no tomamos decisiones sentiremos frustración, sentimientos de angustia y ansiedad que expresan nuestra percepción de pérdida de tiempo, falta de control e inseguridad.  

Por tanto, el objetivo saludable y funcional de la preocupación es la resolución de problemas la cual nos lleva a tomar decisiones y, con ello, el mando de nuestra vida. Si no es así, sentiremos una preocupación extrema que nos hará sentir incapaces de decidir, percibir que ninguna opción o alternativa es buena y vivir en constante incertidumbre. Si te identificas con alguna de estas características poco sanas, puedo ayudarte a ser el mejor protagonista de tu vida.

¿Hablamos?
Consultas

Accede a nuestros variados servicio que ponemos a tu disposición.

Contacto

tamarasanjose.psicologia@gmail.com
(34) 609.189.314

Avenida Europa, 101C. Sevilla

Cursos

Si estás interesado en aprender sobre psicología, te ofrecemos cursos adaptados a ti.

Cursos

Publicado por Tamara San José

¡Bienvenid@ a mi web! Espero que disfrutes de su contenido y sobre todo te motive para conocerte, aprender y, porque no, mejorar.

Deja un comentario